Colombia
Violencia en la UCI neonatal de Ibagué: irrupción armada, angustia del personal y un bebé rescatado en una operación de alto riesgo

La rutina asistencial de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital Federico Lleras Acosta, sede Francia, en Ibagué, se vio perturbada por un incidente de seguridad que involucró a un recién nacido, al personal médico y a las fuerzas de seguridad.
Según la información oficial, un hombre irrumpió en el área restringida armado con un cuchillo, amenazando con muerte a quienes atendían a los pacientes.
La institución confirmó que el individuo es el padre del recién nacido y, bajo coerción, sustrajo al bebé del área de cuidados intensivos, lo que activó una emergencia interna.
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El acceso no autorizado a la UCIN representó una violación de la misión médica, ya que es un espacio de acceso controlado con pacientes en estado crítico. Esto llevó a la activación inmediata de los protocolos de seguridad del hospital.
Durante el incidente, varios funcionarios debieron enfocarse en proteger a otros neonatos y garantizar la seguridad del personal sanitario. La institución informó que algunos empleados sufrieron daños físicos y emocionales, y uno de ellos estuvo en riesgo inmediato debido al arma blanca. La atención clínica continuó para los pacientes restantes, mientras se notificaba a las autoridades competentes.
La huida del agresor fue breve. Tras activar los procedimientos y coordinar con la Policía Nacional, el hombre fue capturado a pocas cuadras del hospital. Este operativo permitió recuperar al recién nacido sin lesiones visibles en el momento del procedimiento. El menor fue trasladado nuevamente al centro asistencial para valoración y seguimiento clínico especializado.
El hospital comunicó que el bebé quedó bajo estricta supervisión médica, realizándose exámenes necesarios para descartar cualquier daño derivado del traslado forzado y del contexto del incidente. La atención fue proporcionada por el equipo especializado en neonatología, de acuerdo con los protocolos establecidos para este tipo de situaciones de emergencia.
Por su parte, el presunto autor fue puesto a disposición de la autoridad judicial. Las autoridades informaron que enfrentará un proceso por secuestro, violencia intrafamiliar, lesiones personales, agresión a la misión médica y tentativa de homicidio, entre otros delitos que serán evaluados en la investigación penal. El caso fue notificado a la Fiscalía General de la Nación para llevar a cabo las actuaciones correspondientes.
En un pronunciamiento institucional, la gerente del Hospital Federico Lleras Acosta, Martha Palacios Uribe, condenó lo sucedido y comentó sobre el impacto del hecho en el centro asistencial. “Hoy se puso en peligro la vida de nuestros funcionarios, del personal de seguridad y del equipo de salud que diariamente trabaja por preservar la vida. La UCI neonatal es un área crucial y lo ocurrido es un hecho excepcional y profundamente lamentable. Rechazamos cualquier forma de violencia o agresión contra la misión médica”, afirmó.
La directiva explicó que el hospital ha iniciado acciones legales ante la Fiscalía y ha llevado a cabo las notificaciones a las entidades correspondientes para restablecer derechos tanto del menor como de los trabajadores afectados. Estas gestiones se realizan en coordinación con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), organismo encargado de las medidas de protección para niños, niñas y adolescentes.
Adicionalmente, Palacios Uribe indicó que se activaron rutas internas de apoyo para los funcionarios que estuvieron expuestos al suceso. “Hoy garantizamos la atención integral del neonato y el respaldo a nuestros funcionarios, quienes no solo fueron agredidos físicamente, sino también emocionalmente”, añadió la gerente, al referirse a las acciones de atención psicosocial implementadas por la institución.
El Hospital Federico Lleras Acosta manifestó que está revisando los protocolos de seguridad y los controles de acceso a áreas críticas, en colaboración con las autoridades, para evitar que incidents similares ocurran en el futuro. La UCIN cuenta con normas estrictas de ingreso, diseñadas para proteger la vida de los pacientes y garantizar condiciones clínicas seguras durante su atención.
Las autoridades reiteraron que cualquier amenaza o agresión dirigida al personal de salud es una infracción grave y que los protocolos están diseñados para responder de inmediato a fin de proteger a pacientes y empleados.







