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¿Y si lo que necesita Jhon Jader Durán es un poco del remedio de Benito?… (Opinión)

Ahora que, cortesía de Benito Antonio Martínez Ocasio, pretendemos curar todos los males de la humanidad con un trago de amor, ¿qué tal si usamos esa pócima para salvar a uno de la casa, a nuestro más ingrato rebelde sin causa?
Es una obviedad que seis equipos a los 22 años son demasiado. Lo preocupante es la realidad que esconde: el problema es él, no el resto del planeta.
Jhon Durán: otro paso más lejos del Mundial 2026
No hay que detenerse en las acusaciones de poco profesionalismo desde Arabia Saudita ni sus constantes roces con Unai Emery o sus insólitas -por no decir sospechosas- lesiones en Fenerbahce o Selección Colombia. Es llover sobre mojado. Muchas veces reconocer el problema puede ser un principio de solución, así que no nos desgastemos.
Jhon Jader Durán llegó al Zenit Foto:@FabrizioRomano
Durán, en una fresca mañana de -9 grados centígrados o en alguno de esos 40 días de sol que pueden disfrutar al año los lugareños en San Petersburgo, seguro va a tener tiempo de preguntarse, íntimamente, sin reconocerlo ante nadie: ¿no fue suficiente ya con cuatro clubes en un año?
Para él sin duda. Para su agente, el único que se lucra con la inestabilidad de su cliente, parece que el chanchito no se llenará nunca. Para los árabes que pagaron 77 millones de euros por una promesa que se les quedó en eso o para los miles que reconocen en él a un inagotable talento en proceso de auto destrucción, el espectáculo es deprimente.
Jhon Jader Durán al Zenit Foto:Prensa Zenit
Pero al final, para todos ellos es una cuestión de plata que ni duele ni pesa. Para Colombia, que no tiene un solo delantero con esas características de fuerza, potencia, explosión en velocidad, agilidad, juego aéreo, coordinación y duelo directo, es un dolor de patria.
¿Qué tal un sorbo de amor, Lorenzo?
Por eso, volviendo a la terapia de don Benito, ¿qué si en vez de darle la espalda y tirarle toda la frustración de nuestros propios sueños sin cumplir, liquidándolo con nuestros más oscuros reproches en las redes, lo abrazamos? ¿Y si intentamos entender sus carencias en vez de juzgarlas y le hacemos un espacio entre nosotros, porque como diría Rubén Blades, ‘yo tengo la obligación de socorrerte’? Y si aún podemos ayudar a salvarlo, ¿qué?
Lujos de Jhon Jader Durán Foto:Instagram @ jaderduran9
Podemos señalarlo, desde una superioridad moral -que no existe- y regodearnos en discursos de odio que se nos dan tan bien a los colombianos. O podemos parar, Néstor Lorenzo, y rescatarlo ahora que, con 22 años, casi todos los males tienen solución.
Lo que ya hizo bien el muchacho fue ir a una Liga como la de Rusia que al DT de la Selección Colombia le parece más importante que la propio Liga local, aunque no tenga ni torneos internacionales: si va Jhon Córdoba a todas las convocatorias desde allá y si antes fueron Casierra y Kevin Castaño, a Jhon Jader también debería tocarle.
Jhon Jader Durán. Foto:Fenerbahce
Después, claro, a él le toca silenciar a su demonio interior y cansarse de hacer goles, mantenerse sano, bajar la cabeza, reconocer cada insensatez y tomar distancia de todos los ‘chupasangre’ que lo acosan. Tiene hasta mayor en la fecha Fifa para desandar el camino de sus errores. Si se anima a ser uno de los mejores del mundo, tiene el molde de Luis Díaz a un mensaje de WhatsApp. La foto en los himnos en México DF debería ser la meta. El amor, ya no el odio, puede ser la cura. Qué lección valiosa sería para su país.
Jenny Gámez
Editora de Futbolred
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