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El presidente Gustavo Petro ha solicitado a la Corte Constitucional que revoque la suspensión del decreto de emergencia económica, resaltando la necesidad urgente de abordar los efectos climáticos de un frente frío que impacta a Colombia.
El mandatario expuso su postura durante la reunión del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, donde participaron la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), miembros del gabinete, organizaciones de ayuda y líderes militares.
Las fuertes lluvias han causado inundaciones, múltiples fallecimientos, desaparecidos y miles de familias afectadas. El Estado, a través de la Ungrd, está organizando la entrega de kits de emergencia, la construcción de refugios temporales y la movilización de servicios técnicos de asistencia.
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En su declaración en X, Petro vinculó el desastre con la reciente decisión de la Corte Constitucional sobre el decreto de emergencia económica. Enfatizó que la crisis era predecible y que el Gobierno ya había advertido al respecto. Subrayó que el fenómeno se manifiesta en su tierra natal, así como en la del magistrado Carlos Camargo Assis, refiriéndose al departamento de Córdoba, el más afectado por las inundaciones.
El presidente declaró: “Estamos frente a un hecho que era inminente y que describimos claramente en el decreto de emergencia que fue suspendido por la Corte (…) Como mencionó la FAO, había riesgo de hambre en Córdoba y Sucre debido a la crisis climática, y esta crisis, imprevista, se ha manifestado hoy”.
Agregó: “Se unió un evento inesperado, y la Corte, en su primera decisión, anuló un decreto de emergencia del gobierno, el primero, afirmando que en el clima no hay imprevisibilidad; la ciencia ha indicado que la crisis climática se vuelve cada vez más impredecible y hacia el colapso”.
Petro destacó que la llegada de una corriente fría ártica hacia el sur no tiene precedentes en la región, lo que ha llevado a lluvias “sin registro estadístico” y a la saturación de embalses, lo que, en su opinión, se agrava por la “codicia en el manejo de los embalses”. Afirmó que, al dar prioridad a la operación de termoeléctricas de gas, las hidroeléctricas no han funcionado adecuadamente, resultando en mayores costos de energía y embalses por encima de su capacidad.
Respecto a la gestión de la crisis, anunció la intervención del Ejército Nacional para derribar barreras que obstaculizan el flujo de agua y la restitución de tierras a ciénagas y caños, con el fin de mitigar las inundaciones. También mencionó los riesgos asociados al desbordamiento de la Central Hidroeléctrica Urrá en Montería.
Petro afirmó que “nunca se debió construir Urrá” y recordó que Kimy Pernía Domicó, líder indígena asesinado por paramilitares, había alertado sobre los peligros de la construcción en su intervención ante la Cámara de Representantes.
Antes de la reunión en la sala de crisis, el director de la Ungrd, Carlos Carrillo, comentó que su entidad revisó la central hidroeléctrica y no hay riesgos actuales. Indicó que los rumores sobre un posible desbordamiento son “desinformación debido a la época electoral”. Carrillo afirmó: “No hay riesgo en la presa, quiero dejar esto muy claro, así que no se descontextualicen mis palabras. No hay riesgo en la presa, la Central Hidroeléctrica Urrá es segura, aunque claro, no existe una garantía del 100%, pero la central está bajo control”.
El presidente advirtió sobre el pronóstico de un segundo frente frío ártico y anticipó la necesidad de declarar nuevamente la emergencia económica, ambiental y social en la región, con posibilidades de extenderla a todo el país. Exigió a la Superintendencia de Servicios Públicos que revise el manejo de los embalses y que se sancione la especulación relacionada con tarifas energéticas. Por último, solicitó a la Corte Constitucional que revoque la suspensión del decreto “para atender el desastre y sus consecuencias”.
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