Connect with us

Colombia

El precio del euro subió en Colombia y la presión del Medio Oriente ya se siente en el mercado: así cerró la divisa el 6 de marzo

Published

on

El precio del euro subió en Colombia y la presión del Medio Oriente ya se siente en el mercado: así cerró la divisa el 6 de marzo
El euro experimentó una caída interanual del 7,44%, a pesar de dos días de tendencia positiva en el mercado colombiano – crédito Boris Roessler/EFE

El valor del euro en Colombia finalizó la jornada del 6 de marzo de 2026 en un promedio de $4.394,68, lo que significó un aumento de $30,65 en comparación con el día anterior, lo que equivale a una variación diaria de +0,70%. Durante la sesión, la moneda europea alcanzó un máximo de $4.409,24 y un mínimo de $4.368,55, mostrando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Aunque no se registraron máximos históricos, el incremento en su valor se debe a una mezcla de factores internacionales, como las perspectivas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con variables locales que afectan la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó entre $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

El encarecimiento de la energía
El aumento en los precios de la energía debido a conflictos en Oriente Medio afectó al euro y a monedas emergentes como el peso colombiano – crédito Dado Ruvic/REUTERS

En la última semana, el euro ha caído un 0,52%, lo que en términos anuales aún refleja una disminución del 7,44%.

En comparación con días anteriores, se han registrado dos días consecutivos con cifras positivas. La volatilidad de estos últimos siete días ha superado los datos del último año (16,63%), lo que indica que el valor está experimentando cambios más significativos que la tendencia general.

La reciente evolución del euro frente al peso colombiano sugiere un entorno internacional afectado por presiones inflacionarias y tensiones geopolíticas que están remodelando las expectativas económicas globales. Los inversionistas en los mercados financieros están observando cómo el aumento en los costos de energía, derivado de los conflictos en Oriente Medio, comienza a reflejarse en los costos de producción y transporte en diversas economías. Este factor, junto a señales de desaceleración en Estados Unidos, afecta indirectamente el comportamiento del euro y la estabilidad de monedas emergentes como el peso colombiano.

El mercado laboral en EE.UU. es otro aspecto fundamental de este contexto. Las proyecciones sugieren una notable reducción en la creación de empleo durante febrero, con apenas 50.000 nuevos puestos, en comparación con los 130.000 anteriores. Aunque se estima que la tasa de desempleo se mantenga cerca del 4,3%, la moderación en la dinámica laboral indica que la economía empieza a perder impulso. Este escenario a menudo fomenta un ambiente de cautela en los mercados internacionales, generando ajustes en los flujos de capital que afectan las divisas de economías en desarrollo, incluida la relación del peso colombiano con el euro.

La Eurozona mostró un crecimiento
La Eurozona mostró un crecimiento moderado con una expansión anual del 1,4% del PIB, así como resiliencia en el consumo y el empleo – crédito Boris Roessler/EFE

Mientras tanto, la economía de la eurozona revela un crecimiento moderado. El Producto Interno Bruto cerró 2025 con una expansión trimestral de solo 0,2% y un avance anual de 1,4%, reflejando una desaceleración impulsada principalmente por la debilidad en la inversión y la contención del gasto público. Sin embargo, algunos indicadores muestran fortaleza, especialmente en el consumo interno y el mercado laboral, que ha presentado 19 meses de expansión consecutivos y supera los 172 millones de trabajadores. Esta estabilidad relativa del bloque europeo ayuda a sostener el euro en un entorno global incierto.

El Reino Unido, por su parte, está ajustando sus previsiones económicas para los próximos años. Las proyecciones de crecimiento para 2026 han sido reducidas a 1,1%, frente al 1,4% estimado previamente, debido a el persistente impacto de los altos costos de energía y las presiones inflacionarias. Sin embargo, el panorama para 2027 y 2028 se prevé más alentador, con expectativas de expansión cercanas al 1,6%, apoyadas por una posible disminución de la inflación y una mejora gradual en los niveles de endeudamiento.

En Asia, las principales economías están adoptando enfoques diferentes para enfrentar sus desafíos estructurales. China sigue buscando formas de estimular su crecimiento tras la crisis inmobiliaria y la debilidad de la demanda interna, apostando por sectores clave como la inteligencia artificial y la investigación científica. Japón, en contraste, enfrenta vulnerabilidades debido a su fuerte dependencia energética del exterior, lo que podría mantener su política monetaria extremadamente flexible por un tiempo adicional.

La inflación anual en Colombia
La inflación anual en Colombia se proyecta en 5,49%, lo que ha llevado a la implementación de programas oficiales de alivio financiero para hogares y empresas – crédito Europa Press

En América Latina, Brasil presenta un contraste interesante con un superávit comercial de 4.200 millones de dólares en febrero. Este resultado se debe a un aumento notable en las exportaciones, especialmente de petróleo, mineral de hierro y soja, mientras que las importaciones vieron una caída moderada. Sin embargo, la economía brasileña también comienza a mostrar signos de desaceleración tras varios meses manteniendo tasas de interés cercanas al 15%.

Colombia enfrenta, por su parte, un entorno económico complicado donde coexisten presiones inflacionarias, desafíos energéticos y factores políticos. La inflación anual proyectada para febrero se sitúa cerca del 5,49%, impulsada en parte por el aumento del salario mínimo y el incremento en algunos servicios. Para mitigar el impacto en los hogares y empresas, el Gobierno ha implementado programas de alivio financiero y crédito productivo que superan los 5,2 billones de pesos.

A pesar de estas presiones, ciertos indicadores sugieren señales de moderación. El índice de precios al productor tuvo una variación anual negativa del -0,3%, lo que indica que algunos costos de producción están comenzando a estabilizarse. Sin embargo, el sector energético sigue enfrentando desafíos significativos, con una caída relevante en la producción de gas natural y un aumento en los costos operativos. Este contexto impulsa la aceleración hacia fuentes de energía alternativas.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *