Colombia
Aida Quilcué: fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda
Aida Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, genera debate en Colombia. Bolívar la apoya y dice que demuestra no tener cálculos políticos.

Aida Quilcué es el nombre que sacudió el tablero político colombiano luego de que el senador Iván Cepeda la escogiera como su fórmula vicepresidencial para las elecciones presidenciales de 2026. La decisión, respaldada públicamente por el senador Gustavo Bolívar, ha generado debate en el país por su carga simbólica y por lo que representa para los movimientos sociales e indígenas de Colombia.
Aida Quilcué y por qué Iván Cepeda la escogió como su fórmula vicepresidencial
Gustavo Bolívar no tardó en pronunciarse sobre la elección de Aida Quilcué como compañera de fórmula de Cepeda. Para el senador bogotano, se trata de “un acierto” que demuestra que el excongresista no tiene cálculos políticos mezquinos detrás de su candidatura. “Escogió a alguien que no le va a generar votos en las élites, pero sí en los territorios”, señaló Bolívar en declaraciones recogidas por Semana.
Por su parte, el senador Ferney Silva también celebró la designación de Quilcué y la describió como “una mujer sabia y alejada de las ambiciones”, destacando su trayectoria como defensora de los derechos de los pueblos indígenas del Cauca. Estas palabras refuerzan la imagen de una candidatura que busca diferenciarse de la política tradicional y del pragmatismo electoral que suele dominar las alianzas en Colombia.
¿Quién es Aida Quilcué? Carrera política y trayectoria
Nacida en el resguardo indígena de Toribío, en el departamento del Cauca, Aida Quilcué es una de las líderes indígenas más reconocidas de Colombia. Fue consejera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), una de las organizaciones indígenas más poderosas e históricas del país, y también ocupó una curul en la Cámara de Representantes por la circunscripción especial indígena.
Su vida ha estado marcada por la lucha y el dolor: en 2008, su esposo Edwin Legarda fue asesinado por militares del Ejército colombiano mientras la transportaba a ella tras una jornada de movilización. El crimen generó una crisis institucional y se convirtió en símbolo de la violencia que enfrentan los líderes sociales en Colombia. Lejos de amedrentarse, Quilcué continuó su activismo y consolidó su figura como referente de resistencia.
- Cargo más reciente: Representante a la Cámara por circunscripción indígena
- Organización de base: Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC)
- Región: Departamento del Cauca, suroccidente colombiano
- Enfoque: Derechos territoriales, paz y justicia étnica
El significado político de esta fórmula para la izquierda colombiana
La alianza entre Iván Cepeda y Aida Quilcué es mucho más que una estrategia electoral: representa la confluencia de dos tradiciones políticas de izquierda que han operado históricamente en paralelo. Por un lado, el activismo urbano y de derechos humanos que encarna Cepeda; por el otro, la resistencia territorial y comunitaria que protagonizan los pueblos indígenas del suroccidente colombiano.
En un contexto político donde Colombia debate la continuidad o el viraje del proyecto del presidente Gustavo Petro, esta fórmula se posiciona como una alternativa que apuesta por profundizar los cambios desde las bases. El mensaje es claro: no se trata de ganar votos en los centros urbanos o entre los sectores con más recursos, sino de articular las periferias del país con un proyecto político coherente.
Cabe recordar que el escenario electoral de 2026 ya muestra varias movidas importantes. Abelardo De La Espriella, por ejemplo, anunció a José Manuel Restrepo como su fórmula vicepresidencial, mientras que en otras vertientes se discuten alianzas como la de Paloma Valencia con Juan Daniel Oviedo. Colombia vive una intensa recomposición del mapa político que evidencia las profundas tensiones entre diferentes visiones de país. En este contexto, la desigualdad económica sigue siendo un tema central: tal como lo analiza este artículo sobre las medidas que recaudan billones de pesos al año, las políticas públicas tendrán un papel clave en la agenda presidencial que se avecina.
Aida Quilcué como símbolo de una política sin cálculos
Lo que más ha llamado la atención de analistas y ciudadanos es precisamente el argumento de Bolívar: la elección de Aida Quilcué no obedece a un cálculo frio de votos, sino a una convicción. En un sistema político donde las fórmulas vicepresidenciales suelen elegirse para compensar regiones, capturar electorados específicos o calmar a facciones internas de un partido, Cepeda parece haber apostado por la coherencia ideológica.
Esa apuesta puede ser riesgosa en términos electorales, pero también puede generar un tipo de adhesión distinta: la de quienes creen que la política debe transformarse desde adentro, con figuras que representen genuinamente a los sectores históricamente excluidos. Aida Quilcué cumple ese perfil: indígena, mujer, luchadora de derechos humanos y con una historia de vida que habla por sí sola.
El debate apenas comienza. Colombia seguirá mirando con atención cómo se consolida esta candidatura y qué tanto espacio logra conquistar en un escenario donde la fragmentación política es la norma y la sorpresa, muchas veces, la regla.













