Economia

Petróleo a US$109: la Andi detalla los cinco efectos concretos para Colombia

El presidente de la Andi, Bruce Mac Master, explicó los cinco impactos del precio del petróleo a US$109: combustibles, dólar, subsidios, regalías y finanzas públicas.

El barril de petróleo Brent alcanzó US$109 ante los nuevos ataques contra la infraestructura energética de Arabia Saudita, generando incertidumbre en los mercados globales. Para Colombia, país productor y a la vez importador de derivados refinados, ese precio tiene consecuencias en cinco frentes simultáneos, según el análisis de Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi.

Por qué subió el petróleo a US$109 y qué posición tiene Colombia

Los ataques contra instalaciones de Arabia Saudita generaron incertidumbre sobre el suministro global de crudo, y los mercados reaccionaron elevando el precio de referencia del Brent de forma inmediata. Colombia produce petróleo y exporta crudo, pero también importa buena parte de los derivados refinados que consume —gasolina, diésel, combustibles industriales—. Eso hace que la ecuación de precios altos no sea simple: hay ganadores y perdedores dentro de la misma economía, dependiendo de qué lado de la cadena se mire.

A la vez, el análisis llega en un momento en que Ecopetrol enfrenta una de sus mayores crisis de gobierno corporativo en años, con la reciente renuncia de su presidente encargado Juan Carlos Hurtado y la llegada de su tercer presidente desde 2023. Paradójicamente, un precio del petróleo más alto mejora la caja de la empresa y amortigua el impacto financiero de esa turbulencia interna.

Los cinco impactos en la economía colombiana

Mac Master detalló cinco frentes en los que el petróleo a US$109 afecta directamente a Colombia:

1. Costos de producción al alza. Una gran cantidad de productos colombianos usan hidrocarburos y energía como insumos: plásticos, fertilizantes, transporte de carga y logística, entre otros. El encarecimiento del crudo se filtra a lo largo de toda la cadena productiva y puede presionar la inflación.

2. Finanzas públicas que se benefician. Una buena parte de los ingresos del Estado colombiano depende de los ingresos petroleros: regalías, dividendos de Ecopetrol y recaudo por impuesto de renta sobre la empresa. Un precio más alto genera más caja para el gobierno, en un momento en que el déficit fiscal exige recursos adicionales.

3. Mayor entrada de dólares. El crudo se transa en dólares, y un precio más alto implica que Colombia recibe más divisas por sus exportaciones. Mac Master señaló que la tasa de cambio se encontraba en $3.105, un nivel que calificó como “especial y preocupantemente bajo” para los exportadores colombianos. Más dólares al sistema podrían moderar ese fenómeno.

4. Combustibles más caros para hogares y empresas. El precio internacional del crudo se transfiere a los costos de gasolina y diésel. En el caso de la gasolina, el alza puede trasladarse a productores y consumidores. Para el diésel, la situación es más delicada: el Estado colombiano subsidia parcialmente ese combustible, y con el petróleo a US$109 el gobierno podría verse obligado a aumentar el subsidio, afectando el gasto público.

5. Colombia importa más hidrocarburos de lo que debería. El presidente de la Andi señaló que “errores del pasado” llevaron al país a depender de las importaciones de derivados refinados más de lo que corresponde a su nivel de producción de crudo. Esa dependencia se vuelve cara cuando el precio internacional sube, obligando a pagar valores “exorbitantes” por importaciones que podrían evitarse con mayor capacidad de refinación local.

La señal más relevante para los colombianos de a pie

Para el ciudadano común, el impacto más directo del petróleo a US$109 se verá en dos lugares: la bomba de gasolina y el precio del transporte de carga, que afecta el costo de los alimentos y los bienes de consumo.

El precio de la gasolina en Colombia está indexado parcialmente al precio internacional del crudo. Si el Brent se mantiene en estos niveles, la presión al alza sobre los combustibles será difícil de contener sin un subsidio estatal explícito, que a su vez estrecha el margen de maniobra fiscal del gobierno.

La tasa de cambio a $3.105 —baja para los estándares históricos— actúa como un amortiguador parcial: como el petróleo se paga en dólares pero los colombianos lo consumen en pesos, un peso más fuerte reduce el impacto del alza internacional en términos de moneda local. Pero esa relación puede revertirse si el ingreso masivo de dólares presiona aún más la revaluación del peso.