Alex Saab Moran, el empresario barranquillero que fue la pieza más poderosa del régimen de Nicolás Maduro en materia de contratos y lavado de activos, firmó un acuerdo de cooperación con la justicia de Estados Unidos en una audiencia de 45 minutos ante un tribunal del sur de Florida. El convenio tiene nerviosos a miembros de la dictadura venezolana y, según la investigación de la Unidad Investigativa de El Tiempo publicada el sábado 19 de septiembre de 2026, también a “uno que otro colombiano”.
Cómo llegó Saab ante un tribunal de Miami
En mayo de 2026, agentes de la DEA extrajeron a Saab de Venezuela a través del aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía y lo trasladaron al aeropuerto de Opa-locka, en el condado de Miami. En menos de tres meses, el hombre que desafió a Estados Unidos durante años desde su cargo de enviado diplomático de Maduro pasó a ser un colaborador de la justicia estadounidense.
En la audiencia, Saab aceptó responsabilidad por el millonario negocio de las cajas CLAP —el programa de alimentos subsidiados venezolano— y por la venta de petróleo de PDVSA durante el gobierno de Maduro. El acuerdo lo obliga a quedar disponible para testificar en procesos contra figuras del régimen venezolano, incluidos funcionarios y contratistas. Parte del peso que lo llevó a aceptar los cargos fue que su hijo mayor, Shadi Nain Saab, aparece en el entramado como cuentahabiente en bancos suizos y director de empresas clave de la red.
El capítulo colombiano: Manel Grau, Monómeros y los contratos de PDVSA
La investigación de El Tiempo establece que el acuerdo incluye un capítulo con consecuencias directas para Colombia. Un diplomático cercano a Delcy Rodríguez, según fuentes del periódico, sirvió de enlace para la entrega de contratos relacionados con Colombia. Ese mismo diplomático “coordinó las visitas y los negocios de Gregorio Grau, hermano de Manel, el catalán amigo del presidente Gustavo Petro”, en torno a dos contratos de Participación Productiva (CPP) en PDVSA para explotar petróleo en la cuenca Apure-Barinas.
El medio venezolano Armando.info publicó que Delcy Rodríguez, como ministra de Petróleo de Venezuela, asignó esos contratos a Colven Business Corp, una empresa vinculada inicialmente a Danilo Romero —amigo cercano del expresidente Petro— y luego a una empresa donde aparece Gregori Grau.
La investigación señala además que “del lado colombiano el trámite lo hizo un político del departamento de Sucre” quien contactó a un empresario venezolano para articular los negocios. Estados Unidos ha rastreado también un nexo entre ese entramado y Monómeros, la empresa petroquímica venezolana que opera en Colombia.
Los audios de Manel Grau y el vínculo con Ecopetrol
La Unidad Investigativa de El Tiempo había revelado previamente un audio atribuido a Manel Grau en el que se le escucha hablar de “la oportunidad de negocios que estaba abriendo en Venezuela” y en la que quería incluir a Ecopetrol. Este contexto cobra mayor relevancia a la luz de la auditoría forense interna de Ecopetrol que reveló El Tiempo este 20 de septiembre de 2026, en la que 32 casos internos apuntan a contratos por más de $10 billones en Ecopetrol y su filial Cenit. La Fiscalía colombiana y agencias federales de Estados Unidos ya habrían solicitado información al respecto.
¿Qué sigue con el acuerdo de cooperación de Saab?
Con el acuerdo firmado, Saab deberá testificar en procesos contra figuras del régimen venezolano. Fuentes allegadas al barranquillero citadas por El Tiempo señalan que en Venezuela descartan que testifique contra Maduro directamente, pero no que lo haga contra los hijastros del mandatario, conocidos como “los Chamos”: Walter, Yosser y Yoswal Gavidia Flores.
El “capítulo colombiano” del acuerdo —con su cruce entre contratos de PDVSA, los hermanos Grau, Monómeros y un político de Sucre— podría tener consecuencias en las investigaciones que avanzan tanto en Colombia como en EE.UU., en un momento en que el gobierno De la Espriella ya adelanta la auditoría forense de Ecopetrol que involucra a varios de los mismos actores.