Economia
ANÁLISIS /Colombia la cuarta mejor economía del mundo en 2025

Gongpa Rabsel Rinpoché *
En un giro que ha dejado boquiabiertos a los analistas de Wall Street y a los centros de pensamiento en Bruselas, Colombia ha logrado una hazaña histórica al cierre de este año. La prestigiosa revista británica The Economist ha situado al país en el cuarto puesto de su ranking global de desempeño económico, consolidándose como la única nación de América Latina capaz de colarse en este exclusivo «top 10». Este reconocimiento no es un simple título decorativo; es el reflejo de una resiliencia que pocos auguraban al inicio del calendario y que hoy se traduce en cifras que invitan a un optimismo cauteloso pero vibrante.
El motor de este ascenso meteórico ha sido un crecimiento del Producto Interno Bruto del 3.4%, una cifra que destaca con fuerza en un panorama internacional marcado por la desaceleración y la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, más allá del frío dato estadístico, lo que realmente ha cautivado a los expertos es el comportamiento del mercado bursátil colombiano. La Bolsa de Valores ha mostrado una madurez inédita, atrayendo capitales extranjeros que buscan refugio y rentabilidad en sectores estratégicos como la energía, el agro y la pujante industria tecnológica local.
Pero, ¿qué significa esto para el ciudadano de a pie? Humanizar la economía implica entender que detrás de ese cuarto puesto mundial hay una gestión del consumo interno que ha sabido capear la inflación sin asfixiar el bolsillo de los hogares. Se percibe en las calles una confianza renovada que ha permitido que el comercio minorista y el sector servicios no solo sobrevivan, sino que se expandan. Además, el país ha logrado diversificar su oferta cultural, convirtiéndose en un epicentro de exportación de servicios que van desde el cine hasta el desarrollo de software, demostrando que el talento humano es hoy el activo más valioso de la nación.
A pesar del brillo de las medallas internacionales, el reto para 2026 será convertir este reconocimiento en una estabilidad de largo plazo que reduzca las brechas sociales. Ser la cuarta mejor economía del mundo es un hito que llena de orgullo, pero también una responsabilidad inmensa. Colombia ha demostrado que tiene la disciplina necesaria para jugar en las grandes ligas y que, frente a la adversidad, la creatividad y la solidez institucional son sus mejores cartas. Hoy, el mundo no solo nos mira por nuestros paisajes o nuestro café, sino como un modelo de gestión económica que está dictando cátedra en el hemisferio sur.
* Contador público, exfuncionario bancario.







