Economia
¿Captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos facilitaría la importación de gas desde Venezuela a Colombia? Así están las apuestas

Tras la captura de Nicolás Maduro y el anuncio de Donald Trump de que Estados Unidos “controlará” Venezuela hasta que se logre una transición, se abre una nueva posibilidad para concretar la importación de gas hacia Colombia.
“Aspiramos a que se generen las condiciones necesarias para que el gas ofrecido por el Gobierno venezolano llegue pronto a los hogares colombianos y a las industrias a precios justos”, aseguró el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
El gobierno del presidente Gustavo Petro ha insistido en esta operación desde agosto de 2022, pero se ha considerado inviable debido a los múltiples retos técnicos, de infraestructura, contractuales y legales que enfrenta.
Los obstáculos legales están relacionados con las sanciones y restricciones de la Ofac, que únicamente serían levantadas cuando Venezuela cuente con un marco institucional que brinde garantías a los inversionistas.
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Foto:iStock
De acuerdo con el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), Frank Pearl, esto tomaría un tiempo difícil de estimar: “No es inmediato”.
No obstante, Estados Unidos anunció recientemente que levantará algunas de esas sanciones para permitir que el petróleo venezolano pueda ser comercializado en los mercados internacionales, lo que comienza a despejar el panorama.
“Los últimos anuncios abren la posibilidad de activar las importaciones de gas en la medida en que una empresa privada que no esté sujeta a sanciones internacionales asuma el rol de vendedor desde Venezuela y realice las inversiones en la infraestructura”, manifestó José Plata, socio de Serrano Martínez CMA.
Pero, además de las sanciones a Venezuela, otro impedimento para concretar estas importaciones es el deterioro del gasoducto Antonio Ricaurte, que tiene una longitud de 224 kilómetros entre Ballena (La Guajira) y Bajo Grande (Estado Zulia, Venezuela).
“El gasoducto se encuentra desmantelado en algunos tramos y con estaciones vandalizadas, lo que implica inversiones cuantiosas y un plazo aproximado de dos años para su restauración”, señaló Sergio Cabrales, experto en temas energéticos.
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Sin embargo, el ministro Edwin Palma, aseguró que el Gobierno de Venezuela avanza en la recuperación de esta infraestructura y ha informado que los trabajos podrían concluir en un plazo máximo de tres meses.
“Desde Colombia, nuestro interés es claro: reactivar este gasoducto para fortalecer la oferta nacional de gas, reducir presiones sobre los precios y garantizar seguridad energética”, agregó.
Esta infraestructura está fuera de operación desde 2015 y le pertenece a PDVSA. Por lo tanto, se requiere una articulación con Estados Unidos para autorizar inversiones de un tercero, que potencialmente sería Ecopetrol.
“Esperamos que la conversación sobre la reparación del gasoducto, la importación de gas natural y GLP se reactive a la mayor brevedad”, manifestó el ministro Edwin Palma.
También persiste la incertidumbre sobre la disponibilidad de gas en la región de Maracaibo, por lo que se prevé que el suministro provenga de bloques más lejanos, como Cardón IV de las empresas Repsol y Eni.
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Foto:Ecopetrol
Según comentó Sergio Cabrales, esta opción exigiría reconstruir y ampliar infraestructura interna en Venezuela para poder entregar el gas al gasoducto Antonio Ricaurte.
Adicionalmente, se debe tener en cuenta que el gas natural de Venezuela no cumple con los estándares de calidad exigidos por la regulación colombiana, lo que representa un reto adicional por superar.
Debido a los múltiples obstáculos que aún existen, el exministro de Minas y Energía, Rodrigo Villamizar, considera que el gas venezolano no llegará a Colombia antes de 2030.
Entre tanto, el presidente del Grupo Energía Bogotá (GEB), Juan Ricardo Ortega, estima que antes de 8 o 10 años no entraría gas natural de Venezuela a territorio colombiano, porque también se requiere reactivar el sector petrolero en el vecino país.
Estos plazos resultan preocupantes, pues se estima que la crisis de suministro en el país se agrave a partir de 2027. De hecho, tan solo para este año ya se registra un déficit del 20 por ciento en el gas necesario para atender la demanda nacional.
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Campo Sirius Foto:Ecopetrol
Además, en 2030 comenzaría la producción de Sirius y habría, al menos, una nueva regasificadora en el Caribe. Ambas opciones ofrecerían precios más competitivos que el “tan esquivo” gas venezolano.
Pese a estos inconvenientes, el presidente de la ACP considera que la importación desde Venezuela no se puede descartar como parte de las opciones para evaluar en el mediano o largo plazo, dado que el país vecino cuenta con reservas importantes.
Sin embargo, esta alternativa no puede sustituir la “prioridad ineludible” de desarrollar los recursos energéticos que se tienen en territorio colombiano.
“El país debe recuperar la autosuficiencia en gas, tanto por razones de seguridad energética como de competitividad y sostenibilidad”, manifestó Frank Pearl.
En ese sentido, es fundamental avanzar en el desarrollo de proyectos costa afuera como Sirius, así como en los yacimientos no convencionales (fracking) y los que se encuentran en las cuencas del Valle Inferior del Magdalena y Sinú-San Jacinto, entre otros.







