Economia
Colombia cierra 2025 con menos desempleo, pero informalidad estancada en 55%: reto labo

En la recta final de 2025, el mercado laboral colombiano está mostrando un comportamiento que mezcla optimismo con preocupación, ya que por un lado, la tasa de desocupación cayó a mínimos de una década; luego de que en octubre, el indicador se ubicara en 8,2%, inferior en 0,9 puntos porcentuales a la de octubre de 2024, producto de un incremento de los ocupados en 976.000 y una reducción de los desocupados en 173.000.
Según expertos de Anif, esta mejora también se confirma en la serie desestacionalizada, que se ubicó en 8,9%, equivalente a la de septiembre, revelando estabilidad en el comportamiento mensual.
No obstante, este dinamismo reciente tiene un elemento diferencial frente a lo visto en 2024 si se tiene en cuenta que la caída del desempleo ya no responde a la salida de personas del mercado laboral, sino al aumento de la demanda real de trabajo y a que “en octubre, la tasa de ocupación alcanzó 59,7%, (+1,6 puntos porcentuales frente a octubre 2024) y la TGP 65% (+1,1 puntos frente a octubre 2024)”, según destacó Anif.
Las brechas de género son persistentes también en el mercado laboral y la informalidad. Foto:Imagen de ChatGPT
Para estos analistas, el cambio confirma un motor más saludable de generación de empleo, basado en más vacantes cubiertas y un mercado más activo, máxime cuando en lo corrido de 2025, la tasa de desocupación promedia 9,2%, lo que representa una mejora de 1,3 puntos porcentuales frente al promedio del mismo período en 2024, fijado en 10,5%.
“Esto quiere decir que el mercado laboral crece en volumen y se recupera frente al año anterior. Sin embargo, octubre también reflejó un comportamiento particular dentro del ciclo laboral colombiano en el que aunque el mercado en su conjunto suele mostrar más rupturas de contratos formales hacia final de año, la ocupación se mantiene o sube gracias al impulso del empleo informal, que aumenta en diciembre para atender el repunte de consumo y servicios en ese mes”, reseñaron.

Ahora bien, el análisis del Dane sobre la informalidad ofrece un contrapunto que no pasa desapercibido, dado que para el trimestre agosto–octubre, el indicador se ubicó en 55,4%, lo que confirma que Colombia no logra perforar ese umbral desde hace más de seis meses. Si bien el año arrancó con niveles más altos, el descenso posterior no logró consolidarse en una tendencia sostenible.
En el trimestre enero–marzo, la tasa se ubicó en 57,2%, bajó a 56,8% en febrero–abril, a 55,9% en marzo–mayo y alcanzó su punto más bajo entre abril–junio y mayo–julio, cuando llegó a 55%, según el Dane, pero después de ese piso relativo, el ciclo cambió y en junio–agosto la tasa repuntó a 55,2% y volvió a subir a 55,4% en agosto–octubre, indicando señales persistentes de estancamiento.
Las brechas de género son persistentes también en el mercado laboral y la informalidad. Foto:Imagen de ChatGPT
Este comportamiento deja entrever que, aún con la mejora del desempleo, el empleo que se genera no necesariamente se traduce en más formalización y en muchas regiones, la informalidad opera como válvula de escape para sostener las ocupaciones y evitar caídas abruptas en el empleo total; generando un problema estructural que condiciona productividad, ingresos, acceso a seguridad social y recaudo tributario.
Además, ese freno en la formalización revela que sectores como el autoempleo, la microempresa y las ocupaciones de baja escala siguen siendo predominantes dentro de las dinámicas del mercado laboral en el país.

Y es que los datos regionales confirman esa presión desigual, dado que para el periodo de análisis, de las 23 ciudades y áreas metropolitanas, aquellas que presentaron mayor proporción de informalidad fueron Sincelejo (68,8%), Valledupar (64,7%) y Cúcuta A.M. (62,7%), mientras que las ciudades con menor proporción de informalidad fueron Bogotá D.C. (34,8%), Manizales A.M. (36,2%) y Tunja (39,4%).
Mientras tanto, hacia adelante, el panorama plantea un equilibrio delicado en el que Anif prevé que el desempleo podría cerrar 2025 “en 9,2% o por debajo, dependiendo de si el dinamismo descrito se mantiene fuerte para las festividades de diciembre, o si predominan los ajustes presupuestarios que suelen hacer las empresas en el sector formal”.
Las brechas de género son persistentes también en el mercado laboral y la informalidad. Foto:Imagen de ChatGPT
Este centro de estudios económicos también plantea que el desafío principal para 2026 será sostener la creación de empleo sin permitir que la informalidad se consolide como destino dominante para nuevos trabajadores.

Aunque el país celebra una recuperación laboral más fuerte de la esperada, la dificultad para perforar el techo del 55% de informalidad sugiere que el avance podría estancarse si el mercado no encuentra una vía para trasladar más ocupación hacia esquemas formales; lo cual es un reto productivo, social y fiscal que marca desde ya la agenda laboral del próximo año.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Periodista de Portafolio







