Economia
Colombia tendría el potencial de duplicar su tamaño económico hacia 2040, pese a los riesgos fiscales actuales

En medio de un debate cada vez más intenso sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, el nivel de endeudamiento del Estado y las señales de alerta que han encendido los mercados, un nuevo informe internacional vuelve a poner el foco en el potencial económico de Colombia a largo plazo. Si bien el país tiene con qué crecer y transformarse, el reloj corre y debe apresurarse para aprovechar las oportunidades.
Es lo que concluye el análisis “LatAm to the world: Colombia, oportunidades de crecimiento para los próximos 15 años”, elaborado por McKinsey & Company, en el que se destaca que el país cuenta con activos estructurales sólidos —talento humano, recursos naturales, ubicación estratégica y una infraestructura digital en expansión— que podrían permitirle alcanzar un PIB de entre 570.000 millones 650.000 millones de dólareshacia 2040.
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La proyección parte de un escenario en el que el país logra avanzar, de forma gradual, hacia actividades de mayor productividad y valor agregado, en un contexto global marcado por tres grandes transformaciones: la digitalización acelerada, la transición energética y la reorganización de las cadenas globales de valor.
Motores con potencial
El informe identifica tres grandes frentes que, en conjunto, podrían generar entre 35.000 millones y 65.000 millones de dólares adicionales para la economía colombiana en los próximos años.
Colombia tiene ventajas estratégicas: cercanía horaria y cultural con Norteamérica. Foto:iStock
El primero es el de los servicios digitales con proyección internacional, que incluye tecnología de la información, servicios empresariales y soluciones basadas en conocimiento. Colombia, señala el análisis, tiene ventajas estratégicas: cercanía horaria y cultural con Norteamérica, una base educativa en expansión y costos competitivos de talento. Si se profundiza la formación técnica y el bilingüismo, este sector podría aportar entre 10.000 millones y 25.000 millones de dólares adicionales en valor económico.
El segundo frente es el de los centros de datos y la economía digital. El crecimiento del comercio electrónico, la computación en la nube y la inteligencia artificial está disparando la demanda global de infraestructura tecnológica. Colombia, según McKinsey, reúne condiciones atractivas como conectividad internacional, acceso a energías renovables y un entorno competitivo para la inversión. La oportunidad estimada en este segmento podría llegar hasta 5.000 millones de dólares, si se consolidan marcos regulatorios y capacidades técnicas.
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El tercer motor es la agroindustria, un sector tradicional que aún tiene amplio margen para sofisticarse. Incorporar más tecnología, innovación y procesamiento permitiría a Colombia capturar mayor valor en los mercados internacionales. Este frente podría generar entre 20.000 millones y 30.000 millones de dólares adicionales, apalancado en la disponibilidad de tierras, la experiencia productiva y el reconocimiento de productos emblemáticos.
La agroindustria es un sector tradicional que aún tiene amplio margen para sofisticarse. Foto:Guillermo Herrara
“Colombia cuenta con activos muy sólidos para fortalecerse en la economía global. La combinación de talento, digitalización y recursos naturales abre oportunidades concretas para un crecimiento sostenido en el largo plazo”, afirmó Andrés Cadena, socio senior de McKinsey en Colombia.
coyuntura actual
El optimismo de largo plazo contrasta, sin embargo, con la compleja coyuntura fiscal que atraviesa el país: elevado déficit, mayor endeudamiento y las crecientes necesidades de financiamiento del Gobierno, que han encendido alertas sobre la capacidad del país para sostener un crecimiento estable.
Para los analistas, el desafío no es menor: alinear la agenda de corto plazo con una visión estratégica de largo aliento. Aprovechar las oportunidades que identifica McKinsey requerirá estabilidad macroeconómica, reglas claras para la inversión, fortalecimiento institucional y disciplina fiscal.
El informe concluye que, si Colombia logra cerrar esa brecha entre potencial y realidad, el desarrollo de estos sectores no solo impulsaría el crecimiento, sino que también permitiría generar empleo de mayor valor, mejorar la productividad y profundizar la inserción del país en la economía global.







