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Sin que se sepa su sentido y si efectivamente se destinan al objetivo para el que se han concedido, las subvenciones públicas españolas a países extranjeros se han disparado en el último año. Según el Listado de Grandes Beneficiarios de estas ayudas en el exterior (de entre 100.000 euros hasta 90 millones), en la última actualización realizada en 2025 había 318 frente a los 236 del ejercicio anterior. Es decir, se ha producido un alza de casi un 35% mientras que el gasto se ha duplicado: ha pasado de casi 300 millones a más de 600 millones.
Se trata de un inmenso cajón de sastre que sigue actualizándose de forma permanente y que cuesta seguir porque hay casos en que Hacienda, el ministerio que se encarga de realizar el censo, advierte que “no se dispone” de los datos identificativos, incluso fiscales, de los subvencionados. Además, existen partidas replicadas en un mismo país y organismos que curiosamente aparecen con NIF distintos.
Aunque también aparecen algunos fondos de las Naciones Unidas en sus diversos programas asistenciales (se supone que el grueso de las aportaciones españolas no constan aquí porque son contribuciones directas) hay de todo en este listado. Lo que más abunda son organizaciones y asociaciones de todo tipo, fundaciones, centros de estudios, institutos, fondos, universidades, y hasta ministerios, mancomunidades, ayuntamientos o regiones cuyo gasto convendría revisar, actualizar, suprimir en todo caso o dedicarlo a otros desarrollos.
La mayoría de los censados son países latinoamericanos, africanos o de Oriente Medio. Destaca, en todo caso, el corolario de subvenciones a Colombia y Venezuela, así como a Marruecos, Palestina o Mauritania. Lidera el ranking de ayudas la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) radicada en Suiza, con 89,9 millones. Se trata del laboratorio más grande del mundo para el estudio de los componentes fundamentales de la materia y que intenta averiguar de qué está hecho y cómo funciona el universo.
Las subvenciones a entidades públicas son las que más proliferan. Hay una docena larga de ministerios que las reciben directamente, incluso de forma recurrente cada año, sin que se conozca su sentido en un goteo incesante. Por ejemplo, el ministerio de Igualdad y Equidad de Colombia tiene asignados 2,3 millones; el de Finanzas de Palestina cuenta con dos millones; y el de la Solidaridad de la Inserción Social y de la Familia de Marruecos dispone de casi un millón.
El número de beneficiarios ha crecido casi un 35%, mientras que el gasto se ha duplicado, desde 300 millones a más de 600
Por su parte, para el ministerio de Producción de Perú aparecen 800.000 euros; 600.000 euros hay para el de Agricultura de la República Dominicana; 500.000 euros para el de la Familia de Cabo Verde; otros 500.000 para el de la Salud de Mozambique, e idéntica cifra consta para el de Justicia de Jordania; y, por ejemplo, con 400.000 figura el ministerio de Agricultura de Cabo Verde. Mientras, con ayudas de 300.000 euros se encuentran: el ministerio de Interior de Mauritania; el de Justicia de Bolivia; el de Trabajo de Guatemala; o el de Género de Mozambique. Por su parte, el de Justicia de Mauritania cuenta con 200.000 euros y el de Cultura, Descolonización y Despatriarcalización de Bolivia dispone de 100.000 euros.
Entre las ayudas al ámbito público llama la atención la asignación, por ejemplo, de 14 millones para el Fondo Conjunto para los Objetivos del Desarrollo Sostenible en Estados Unidos; de 2,3 millones para la Región de Nuakchot (Mauritania); dos millones más para la Organización Austriaca de Cooperación y Desarrollo; otros dos millones para la Autoridad del Agua en Jordania; 1,9 millones del Centro de Estudios Ambientales de Paraguay ; 1,7 millones del Centro de Estudios Rurales de Mauritania; 1,5 millones para la Mancomunidad Municipal para el Desarrollo Sostenible de Guatemala; o, por ejemplo, 4,3 millones que en su totalidad perciben en Colombia la Unidad para la Atención y Depuración Integral de Víctimas, el Departamento de Nariño y la Agencia Internacional de Cooperación.
Subvenciones de todo tipo
Curiosamente, por encima del millón de euros también se encuentran las ayudas españolas al Fondo Fiduciario para Combatir la Migración Ilegal en Egipto y con 900.000 euros figura el Applied Research Institute-Jerusalén en Palestina (opera en proyectos de recursos naturales, agricultura sostenible y de desarrollo según la propia entidad).
Entre otras ayudas, el listado se extiende también a los 900.000 euros de: la Alcaldía de Pikine en Senegal o el Consejo de Alcaldes de El Salvador. También figuran: las universidades de Técnica Nacional y de Investigaciones de Costa Rica (con 1,5 millones conjuntamente); la Procuraduría General de la República Dominicana (700.000 euros); o la Secretaría Técnica de Financiamiento Externo de El Salvador (600.000 euros).
Con 400.000 euros asignados aparecen, por ejemplo: la Federación Nacional de Comunas de Túnez; el Centro Nacional de la Función Pública de Senegal; o la Delegación General de la Administración Penitenciaria de Marruecos. Obtienen 300.000 euros de ayudas: la Universidad Pontificia de Perú; la Agencia Central de Movilización Pública y Estadística de Egipto; el municipio de Guatemala mientras que el de Trujillo de Honduras y la alcaldía de Comayagua así como la Secretaría de la Carrera Administrativa Municipal añaden 900.000 euros en su conjunto. Además, la secretaría Provincial de Economía y Finanzas de Cabo Delgado en Mozambique consigue 200.000 euros y el Gobierno autónomo de Potosí en Perú registra 100.000 euros.
‘Puzzle de ayudas’
En este ‘puzzle’ de ayudas aparecen asignaciones curiosas como, por ejemplo, 1,7 millones para las fundaciones bolivianas de Amigos de la Naturaleza y de Salud de Naturaleza Integral; los 800.000 de la consultora Euroot de Egipto (se dedica a proyectos de investigación y de star up); los 800.000 de la Agencia Cuenca Hidrográfica de Moulaya en Marruecos; los 700.000 de la Fundación Guatemala; los 600.000 de la Cámara Nacional de Turismo de Perú así como otros 600.000 euros para el Instituto Nacional de Calidad y otros tantos para el Movimiento de Integración para la Promoción Social de Haití.
Destaca también el medio millón de euros para: la Asociación Ciudad Saludable de Perú; la Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia; o la Corporación Nacional para el Desarrollo de Uruguay. Por su parte, el Centro Nacional de Memoria Histórica de Colombia ingresa 400.000 así como: la Fundación Princesa Diana de Paraguay, la sociedad Sic Devco de Marruecos (agentes comerciales), la Fundación España Salud en Venezuela o la Comisión Nacional de Gestión de Riesgos ante Desastres de Etiopía. La Asociación Ennakhil de Marruecos (dedicada al voluntariado) obtiene también otros 300.000 euros así como su Asociación Democrática de Mujeres y el Instituto de Desarrollo Local.
También perciben 300.000 euros el Centro de Estudios Judiciales de Paraguay, la Asociación Pro Bienestar de la Familia de la República Dominicana, la Asociación de Protección Familiar de Palestina, o el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales de Guatemala.
Además, la delegación saharaui para España aparece con 200.000 euros, los mismos que España otorga a la Escuela de Jueces y al Centro de Estudios Jurídicos de Bolivia, así como a la Asociación Civil Fe y Alegría de Venezuela, al Centro Interamericano de Administraciones Tributarias de Panamá o al instituto de Prensa de Perú.
En esta madeja de ayudas llama la atención también que aparezca la compañía aérea Ryanair LTD en Irlanda con 300.000 euros así como el grupo Premsa Andorrana (edita el diario del Principado) con 100.000 euros y con 119.413 euros exactamente aparece Netflix Internacional con sede en Holanda.
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