Economia
El bono que dan las cajas de compensación y que le puede ayudar con la ropa de diciembre

La temporada decembrina llega con luces, villancicos y el deseo de estrenar. También llega con la preocupación silenciosa que pesa en muchos trabajadores cuando piensan en el bolsillo. En ese cierre de año, donde los niños sueñan con ropa nueva y las familias reorganizan gastos, un apoyo económico hace la diferencia sin necesidad de trámites imposibles.
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Las cajas de compensación familiar cumplen un papel que se siente justo cuando más se necesita. Ese beneficio que muchos conocen como un bono es en realidad el subsidio familiar monetario, un ingreso mensual que reciben los trabajadores formales con personas a cargo y que se vuelve un alivio en medio de los gastos que se acumulan en diciembre.
¿Quiénes tienen derecho al apoyo?
Este subsidio no llega a todos. La ley establece que solo aplica para empleados afiliados que ganan hasta cuatro salarios mínimos y que tienen beneficiarios oficialmente reconocidos ante la caja de compensación. Son hogares que deben demostrar que su ingreso no alcanza para cubrir todas las necesidades del núcleo familiar.
Hogares colombianos reciben un alivio en diciembre. Foto:Leonardo Muñoz. EFE
Los hijos menores de 18 años son los principales beneficiarios. También se incluyen los hijastros y los hijos adoptivos. Si la vida ha golpeado con una pérdida, los hermanos menores que dependan económicamente del trabajador pueden ser cobijados por este apoyo. Y cuando los padres pasan de los 60 y ya no reciben pensión ni ingresos, la ley también los reconoce como personas a cargo.
Si el beneficiario está entre los 12 y los 18 años, se debe presentar un certificado escolar vigente. Un requisito que recuerda que este dinero busca garantizar bienestar real y no convertirse en un ingreso sin propósito social.
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¿Cuánto se entrega realmente?
El subsidio no es igual para todos porque las realidades laborales tampoco lo son. En Colsubsidio se entregan $65.100 pesos por cada beneficiario sin discapacidad y $130.200 pesos cuando se trata de alguien que sí tiene discapacidad.
Quienes trabajan en el sector agropecuario reciben un ajuste reconocido por las diferencias propias de su trabajo. Allí la cuota es de $74.865 pesos o de $149.730 pesos si el beneficiario tiene discapacidad.
En diciembre los gastos familiares aumentan. Foto:iStock
Este dinero puede retirarse en efectivo o usarse como medio de pago en comercios autorizados. A veces se convierte en la camiseta nueva para estrenar en la noche de Navidad. Otras veces es la forma de asegurar el mercado, los útiles escolares o un detalle en la novena familiar.
No confundir con un bono navideño
En el país no existe un bono navideño obligatorio para todos los trabajadores. Ese nombre se usa desde la costumbre popular y suele mezclarse con otros pagos que sí son ley. En el sector privado la obligación es la prima de servicios que se paga en junio y diciembre. En el sector público la prima de navidad llega antes del 15 de diciembre a quienes hacen parte de la planta estatal.
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Los bonos que algunas empresas entregan en diciembre son voluntarios, dependen de políticas internas y no son exigibles. A veces se convierten en agradecimiento al esfuerzo de los empleados. Otras veces simplemente no existen porque la organización no puede asumir más gastos.
El subsidio familiar es distinto. Se paga durante todo el año, forma parte del sistema de protección social y en diciembre adquiere mayor valor emocional en los hogares que intentan estirar cada peso.
El subsidio familiar alivia los gastos de fin de año. Foto:Istock
La ilusión de estrenar en fin de año no es un lujo exagerado. Para muchos niños es sentirse parte de la fiesta. Y para miles de padres es mantener viva una tradición que también es recuerdo, foto y motivo de sonrisa.
Por eso este subsidio termina siendo más que una cifra. Es un poquito de respiro. Una mano extendida que permite cumplir un deseo mientras la economía del hogar se acomoda para lo que viene en enero.
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MARÍA PAULA LOZANO
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL







