Colombia
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) aceptó la muerte de niña en acogimiento residencial y apoyará la investigación de los hechos

La muerte de una niña de dos años que se encontraba bajo una modalidad de acogimiento residencial del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) desató una cadena de reclamos, protestas e investigaciones oficiales en el sur de Bogotá. Mientras la entidad confirma el fallecimiento y anuncia la apertura de actuaciones administrativas, los padres de la menor y otras familias denuncian presuntas negligencias en el cuidado de los niños atendidos en el lugar.
En un comunicado, el ICBF informó que la niña estaba ubicada en un programa de acogimiento residencial y que, tras presentar una emergencia, el equipo de la unidad de atención procedió de manera inmediata con su traslado al centro médico más cercano. La entidad señaló que las causas de la muerte se encuentran en investigación por parte de las autoridades competentes y que, de forma paralela, se activaron acciones de supervisión, inspección, vigilancia y control dentro del marco de sus competencias.
Menor víctima. Foto:archivo particular
“El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar lamenta el fallecimiento de una niña de dos años”, indicó la entidad, que además aseguró estar brindando acompañamiento psicosocial a la familia. En el mismo pronunciamiento reiteró su compromiso con la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, e hizo un llamado a denunciar cualquier situación de maltrato, negligencia o vulneración de derechos a través de sus canales oficiales, entre ellos la línea 141 y el número nacional 018000 91 80 80.
Una familia en duelo
La versión de los padres difiere de la información institucional. Durante la noche del lunes 19 de enero, decenas de personas se congregaron frente al hogar donde permanecía la menor, en el sector de Marruecos, localidad de Rafael Uribe Uribe, para protestar por lo ocurrido. Con carteles y consignas exigieron que se esclarezcan los hechos y se establezcan responsabilidades.
Según relataron los familiares, la niña se encontraba bajo el cuidado de los responsables de la ‘Fundación Ayuda a la Infancia’ y que el viernes anterior, hacia las 4 de la tarde, cuando ingería las onces, se habría asfixiado. Fue trasladada a un centro asistencial, pero llegó sin signos vitales.
El padre de la menor afirmó que, de acuerdo con la información que recibió, la niña no estaba bajo supervisión en el momento del incidente. “No estaba bajo la supervisión de nadie, al parecer”, dijo. También sostuvo que, tras el presunto descubierto, no fue auxiliada de inmediato. “La niña se asfixió y, lamentablemente, después de lo que pasó trataron de hacer reanimaciones”, aseguró, al tiempo que señaló que estas maniobras no se realizaron a tiempo.
De acuerdo con su relación, la menor fue solicitada al centro de salud de Chircalesdonde confirmaron que había llegado sin signos vitales. “Me dicen que lamentablemente fue un accidente, que la niña se atragantó”, agregó el padre, quien insistió en que la directora del hogar sabía que la niña no podía comer sola y que esa condición había sido informada previamente.
CAPS Chircales. Foto:Secretaría de Salud.
En su denuncia pública, el hombre también cuestionó que en la institución habría médico personal y varias cuidadoras. “Hay más de veinte bebés en esta institución y lamentablemente a mi hija no le prestaron los primeros auxilios. ¿Dónde estaba la enfermera y las encargadas de los niños?”, afirmó.
Los afligidos padres indicaron que su hija se encontraba en el hogar por un cuadro de desnutrición derivado de un desorden estomacal que le hacía perder peso de forma descontrolada, y no por falta de cuidado en su familia. También denunciaron que tanto ella como su hermano habrían sido víctimas de negligencias durante su permanencia en el lugar y desestimaron otras versiones que indican que los niños estaban allí tras un episodio de violencia intrafamiliar.
Las protestas de esta semana han terminado con la intervención de la Policía, que llegó a la institución ante la concentración de varios padres. Algunos aprovecharon para exponer situaciones similares. Varias familias señalan que sus hijos presentan signos de maltrato que, según ellos, no han sido atendidos adecuadamente por los cuidadores, pero todo eso es materia de investigación.
Una madre aseguró que, cada vez que visita a su hija, le encuentra nuevas lesiones. “En cada nueva visita que le hago tiene algo diferente y no tengo ninguna respuesta”, afirmó. Entre las marcas que dice haber observado, mencionaron morados, arañones e incluso zonas sin cabello.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales y administrativas, la comunidad mantiene su inconformidad y la familia de la niña insiste en que se esclarezcan los hechos y se determinen responsabilidades. Por ahora, el caso permanece en manos de las autoridades, en medio de un creciente cuestionamiento sobre las condiciones en las que se presta el cuidado a menores en algunos hogares vinculados al sistema de protección estatal.
CAROL MALAVER
SUBEDITOR BOGOTÁ
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