Colombia
ELN alista ataques con drones contra tropas en el Catatumbo y Ejército activa alertas por riesgo operativo

La situación de seguridad en Catatumbo, en Norte de Santander, sigue marcada por enfrentamientos entre grupos armados ilegales y la Fuerza Pública.
Según información de la Revista Semana, la inteligencia del Ejército Nacional ha emitido alertas sobre posibles ataques del ELN utilizando drones cargados de explosivos dirigidos hacia pelotones que intentan contener los enfrentamientos con disidencias de las Farc en la zona fronteriza.
Los informes indican que los dispositivos aéreos se ensamblarían fuera del país y serían introducidos para ser usados como artefactos explosivos dirigidos.
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La advertencia ha llevado a que las unidades desplegadas implementen medidas preventivas y fortalezcan los protocolos de seguridad en las áreas donde se desarrollan operaciones de control territorial.
Un oficial citado por el medio mencionó que, a pesar de los anuncios previos de esa guerrilla sobre no realizar ataques contra la Fuerza Pública, las autoridades militares se mantienen alerta ante posibles acciones en contra de sus tropas. “La guerrilla declaró que no atacaría a la Fuerza Pública en las regiones de Colombia donde operan, pero estamos alertados ante cualquier intento de detener el avance de nuestras unidades en el control territorial”, indicó.
Las fuentes consultadas mencionaron que la incursión de drones con capacidad de explosión representa un riesgo adicional para las operaciones, dada su reciente utilización por grupos armados ilegales en diversas localidades del país. En Catatumbo, la complejidad del terreno y la cercanía con la frontera complican la capacidad de anticipar tales ataques.
Ante este escenario, las tropas del Ejército permanecen en máxima alerta y evalúan cada movimiento, mientras intensifican labores de inteligencia para localizar puntos de lanzamiento y posibles rutas de ingreso de los explosivos. La disputa entre el ELN y las disidencias sigue siendo un factor clave de inestabilidad en la zona, donde ambos buscan controlar corredores estratégicos y economías ilegales.
La escalada de violencia también ha impactado directamente en la población civil. Más de 250 familias han sido desplazadas recientemente para protegerse de los combates y explosiones en las áreas rurales del Catatumbo. Los desplazamientos se han concentrado en municipios cercanos a los focos de confrontación, lo que ha generado presión sobre las autoridades locales.
Dentro del ELN, las autoridades advierten que hay divisiones internas. Algunos bloques, como Los Comuneros del Sur, no siguen las órdenes del Comando Central, lo que genera incertidumbre sobre la ejecución de eventuales anuncios o compromisos por parte de la organización armada. Estas fracturas, según análisis oficiales, afectan la dinámica del conflicto en la región.
A nivel local, el alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo Peñaloza, comentó sobre la situación de seguridad y los efectos humanitarios en el departamento. En declaraciones a Revista Semana, el mandatario recordó un episodio anterior de desplazamiento masivo y mostró preocupación por la continuidad de la violencia.
“Queremos recordar que hace un año, el 17 de enero, cumplimos un año de ese desplazamiento masivo y, lamentablemente, la situación no se ha logrado controlar por parte del Gobierno nacional. Esperamos no volver a enfrentar en Cúcuta lo que vivimos hace un año, ya que las capacidades de la ciudad se han visto sobrepasadas”, afirmó.
El alcalde también mencionó la llegada de 43 personas desplazadas a Cúcuta en días recientes. Según su informe, estas personas fueron recibidas por familiares y conocidos, sin necesidad de habilitar albergues u otros mecanismos de atención inmediata. “Son 43 personas las que han llegado este tiempo; se han reubicado con familiares y amigos. No fue necesario recurrir a albergues o a algún sistema de atención”, puntualizó.
Mientras continúan las operaciones militares y las labores de inteligencia, las autoridades siguen monitorizando las amenazas detectadas, al tiempo que coordinan acciones con entidades civiles para apoyar a las comunidades afectadas por los desplazamientos y los riesgos de la confrontación armada en Catatumbo.







