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Economia

la economía bajo un escenario de mayor incertidumbre

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La cercanía de las elecciones legislativas y presidenciales de 2026 ha encendido alertas en los mercados financieros y entre analistas económicos. Standard & Poor’s advierte que la política fiscal, la deuda pública y la fragmentación política podrían generar mayor incertidumbre para Colombia frente a otras economías de la región.

Diario Del Huila, Contexto

La economía colombiana se encuentra bajo la lupa de los inversionistas y de las principales agencias calificadoras de riesgo ante el ciclo electoral de 2026. En un análisis reciente, Standard & Poor’s (S&P Global Ratings) identificó que, comparado con otras naciones de América Latina, el país enfrenta un mayor nivel de incertidumbre política y fiscal que podría influir en su desempeño económico en los próximos años.

Según la agencia, mientras en economías como Brasil y Costa Rica se espera una continuidad de las políticas económicas tras las votaciones, en Colombia prevalece la duda sobre la capacidad del próximo gobierno para estabilizar los déficits fiscales y contener el crecimiento de la deuda pública, lo que podría generar volatilidad en los mercados.

Un panorama político fragmentado

El próximo año electoral en Colombia incluye elecciones legislativas en marzo, seguida de la primera vuelta presidencial en mayo y una segunda vuelta en junio. Esta estructura abre un escenario de transición política que, para S&P, se caracteriza por la fragmentación de los partidos tradicionales y la ausencia de un rumbo económico claramente definido para los próximos años.

La calificadora destaca que esta fragmentación política hace más difícil anticipar las decisiones económicas del próximo gobierno, especialmente en materia fiscal. A diferencia de otros países de la región, donde se prevé mayor continuidad o claridad en las políticas, en Colombia existe una mayor dispersión de fuerzas políticas con distintos enfoques sobre el rol del Estado y las prioridades presupuestales.

Entre las preocupaciones de los votantes, según encuestas citadas por S&P, figuran temas como la delincuencia, el desempleo y la corrupción, factores que podrían influir en la agenda de los candidatos y en las propuestas económicas que se discutan durante la campaña.

Riesgo fiscal y deuda pública

Uno de los ejes del informe de S&P es el riesgo fiscal que enfrentaría Colombia en el corto y mediano plazo. La agencia advierte que el déficit fiscal del gobierno podría rondar el 7 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, un nivel considerado alto frente a los estándares internacionales.

A esta estimación se suma la decisión de suspender la regla fiscal por tres años, una medida que genera dudas sobre la disciplina presupuestaria y la trayectoria futura de la deuda pública. Esta suspensión complica las proyecciones fiscales, pues elimina un mecanismo que busca limitar el crecimiento del gasto y mejorar la sostenibilidad de las cuentas públicas.

Además, las operaciones de recompra de deuda realizadas recientemente, aunque han ayudado a reducir los pagos de intereses en el corto plazo, podrían resultar en mayores necesidades de refinanciamiento en 2026 si no se acompaña de un plan fiscal sólido, advierte la agencia.

Analistas señalan que el déficit fiscal proyectado y la suspensión de la regla fiscal son factores que elevan el riesgo país.

Comparación regional: ¿qué diferencia a Colombia?

La evaluación de S&P no se limita al análisis local, sino que contextualiza la situación de Colombia frente a otros países latinoamericanos que también celebrarán elecciones en 2026. En Brasil y Costa Rica, por ejemplo, la expectativa de continuidad en políticas económicas brinda mayor confianza a inversionistas y analistas, reduciendo la percepción de riesgo fiscal y político.

En el caso de Perú, el enfoque se centra en lograr una gobernabilidad más estable tras años de crisis política, pero aun así la perspectiva fiscal presenta elementos de menor volatilidad que en Colombia. Esta comparación resalta que la combinación de factores internos en Colombia —fragmentación política, déficit fiscal elevado y reglas fiscales suspendidas— contribuye a elevar la percepción de riesgo en los mercados.

Esta percepción se suma a otros factores que analistas han señalado como vulnerabilidades para la economía nacional, incluida la elevada incertidumbre sobre política económica estimada por centros de estudio, que alcanzó niveles no vistos desde la década de 1990.

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Impacto en inversión y crecimiento económico

La incertidumbre política y fiscal no solo afecta la percepción de riesgo país, sino que también tiene implicaciones reales sobre la inversión y las expectativas de crecimiento económico. La ausencia de claridad en las directrices económicas del próximo gobierno puede retrasar decisiones de inversión privada, tanto nacional como extranjera, y limitar la capacidad de recuperación económica tras años de desafíos globales.

El informe proyecta que, sin ajustes fiscales ambiciosos y sin mecanismos que fortalezcan la sostenibilidad de las finanzas públicas, los déficits estructurales podrían persistir, reduciendo la confianza de los inversionistas y ralentizando la dinámica del crecimiento económico. Este escenario exige una combinación de disciplina presupuestaria y reformas que puedan ser aceptadas en un contexto político complejo.

La fragmentación de los partidos políticos tradicionales dificulta anticipar el rumbo de las políticas económicas tras las elecciones.

La importancia de señales claras

Para los expertos, la claridad en las políticas fiscales y económicas es un factor determinante para mantener la confianza de los mercados. En un contexto de elecciones, esta claridad se vuelve más difícil de alcanzar, ya que los programas de gobierno y las prioridades presupuestales pueden cambiar significativamente según el resultado de las votaciones.

Las calificadoras de riesgo, como S&P, monitorean de cerca estos factores porque las decisiones de inversión y la percepción de riesgo soberano están altamente influenciadas por la estabilidad política y la sostenibilidad fiscal. Una trayectoria fiscal bien definida y una política de deuda transparente pueden ayudar a reducir la volatilidad de los mercados, independientemente de cuál sea la administración que resulte electa.

Este enfoque es particularmente importante en un año electoral, cuando la incertidumbre tiende a aumentar y los agentes económicos adoptan posturas más conservadoras ante la falta de señales claras sobre la futura dirección de la política económica.

El desafío de 2026

Colombia afronta el ciclo electoral de 2026 con una mezcla de oportunidades y desafíos. Por un lado, la posibilidad de renovar la agenda política brinda la oportunidad de articular un rumbo claro para la economía. Por otro, la fragmentación del panorama político y las tensiones fiscales pueden generar mayores niveles de incertidumbre que los observados en otras economías de la región.

La advertencia de Standard & Poor’s coloca en el centro del debate la necesidad de fortalecer la disciplina fiscal, clarificar las perspectivas de deuda pública y asegurar que las políticas económicas no solo respondan a las exigencias del corto plazo, sino que también construyan confianza en los mercados y en la población.

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