Colombia
La SAE dispuso de al menos 21 predios para albergar a familias afectadas por las inundaciones en Córdoba y Sucre

La Sociedad de Activos Especiales (SAE) informó sobre la disponibilidad de al menos 21 terrenos bajo su administración en los departamentos de Córdoba y Sucre para brindar refugio temporal a las familias desplazadas por las fuertes inundaciones que azotan la región.
Esta acción se complementa con la entrega de ayuda humanitaria y la movilización de recursos del estado, en respuesta a los efectos devastadores del fenómeno climático que afecta al Caribe colombiano. La presidenta de la entidad, Amelia Pérez Parra, comunicó que esta decisión es parte de una estrategia de contingencia diseñada para asegurar la atención directa a las personas y disminuir los riesgos relacionados con la emergencia.
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La SAE también ha identificado amplias áreas de terreno que podrían ser utilizadas para estrategias de mitigación y asistencia, dentro de un paquete de acciones urgentes. La presidenta detalló en una publicación en X:
“Siguiendo instrucciones del presidente de la República, desde la Sociedad de Activos Especiales, estamos verificando tanto terrenos rurales como urbanos para colaborar con Córdoba y Sucre, ante esta tragedia provocada por la crisis climática. También hemos proporcionado, y continuaremos haciéndolo, alimentos perecederos y no perecederos, que serán entregados a las personas notificadas por el director de la Ungrd, el doctor Carlos Carrillo.”
La emergencia climática, considerada una de las más graves en la reciente historia del Caribe colombiano, afecta a más de 156,000 personas en Córdoba, teniendo impactos severos en los departamentos de Sucre y Cesar.
Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), afirmó que “la inundación es mucho más grave de lo que se había anticipado en los escenarios más pesimistas”.
El desbordamiento del embalse de Urrá junto con precipitaciones que alcanzan un 1,600% más que el promedio habitual en cinco días provocaron la actual crisis. Las lluvias, que continuaron del 1 al 2 de febrero, causaron daños en la infraestructura, cultivos y viviendas.
Las cifras oficiales indican al menos 52,000 familias afectadas, siete víctimas fatales y más de 1,700 viviendas destruidas, de acuerdo con la Ungrd. Carrillo subrayó que las órdenes de evacuación evitaron una tragedia mayor en términos de vidas.
Como parte de la respuesta humanitaria, la SAE ha comenzado a entregar alimentos, kits de mercado, suministros médicos y varias toneladas de carne para las comunidades afectadas. Además, la entidad ha coordinado el envío de más de 10 toneladas de ayuda humanitaria a Córdoba, que consiste en agua potable, mantas, colchonetas y kits de higiene.
El Gobierno nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, ha trasladado su agenda a Montería, la capital departamental, para presidir un consejo de ministros y supervisar la atención directa en las áreas impactadas.
Desde allí, las autoridades han solicitado a la Corte Constitucional el levantamiento de la suspensión sobre la declaración de emergencia económica, una medida que facilitaría el acceso a recursos adicionales.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, estimó que los costos de la recuperación ascenderían a aproximadamente 8 billones de pesos, cifra que abarca infraestructura, atención social y reactivación económica.
La emergencia no se limita a Córdoba. Sucre, el sur de Bolívar y departamentos como Nariño, Santander y Cauca también reportan daños, aunque la mayor concentración se observa en el Caribe. De acuerdo con la Ungrd, 24 de los 30 municipios de Córdoba presentan algún nivel de afectación, representando casi el 80% del territorio.
El Gobierno colombiano reconoce que existen mecanismos ordinarios para financiar la emergencia, pero las autoridades anticipan que las lluvias persistirán en marzo y abril, lo que podría agravar la situación.
El director de la Ungrd advirtió que el principal desafío será la reconstrucción y la recuperación económica una vez que las aguas hayan retrocedido y disminuya la atención nacional.
Mientras tanto, la Sociedad de Activos Especiales continuará monitoreando y disponiendo de terrenos y recursos en coordinación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades locales, con el fin de mitigar los efectos de la crisis climática y garantizar el refugio y la atención a las familias afectadas.







