Economia
Petro volvió a defender aumento del 23% al salario mínimo y asegura que no genera inflación

El presidente Gustavo Petro defendió nuevamente el aumento del salario mínimo del 23% para 2026, argumentando que este tipo de incrementos no es el causante de la inflación en Colombia y que, por el contrario, puede estimular la producción y el empleo.
A través de varios mensajes publicados en la red social X, el mandatario respondió a críticas desde el Congreso y sostuvo que el origen del aumento de precios en el país ha estado históricamente ligado al costo de los alimentos y no a los ajustes salariales.
“Siempre la inflación cuando ha subido en Colombia es por el precio de los alimentos, no por el salario mínimo”, escribió Petro, al tiempo que insistió en que una política clave para controlar la inflación es fortalecer el sector agrícola. Según el jefe de Estado, “dotar la agricultura de más bajos insumos y tierra fértil es fundamental para bajar la inflación”.
Salario mínimo Foto:iStock
Respuesta a críticas por riesgo inflacionario
En uno de sus mensajes, Petro respondió directamente a la congresista Carolina Arbeláez, quien ha advertido sobre los posibles efectos inflacionarios del aumento salarial.
Petro afirmó que la hiperinflación no se produce por incrementos del salario mínimo, sino por un crecimiento descontrolado de la emisión monetaria. “La hiperinflación se da por excesos de emisión, no por alzas del salario mínimo, que no da emisión”, indicó, y añadió que las empresas, ante un aumento del ingreso de los trabajadores, tienden a responder con más ventas y mayor producción, y no necesariamente con aumentos de precios.
El mandatario también apeló a fundamentos teóricos de la economía para sustentar su posición. “El aumento de transacciones no genera aumento de precios. El crecimiento de la masa monetaria es lo que puede generar inflación”, explicó, al recordar la ecuación cuantitativa del dinero.
Para reforzar su argumento, el presidente citó el caso de México, país que en los últimos años ha registrado fuertes incrementos en su salario mínimo, superiores al promedio de América Latina. De acuerdo con el gráfico compartido, entre 2015 y 2024 México combinó aumentos significativos del salario mínimo con bajas tasas de desempleo y niveles de inflación relativamente contenidos.
“México alzó como nadie en América Latina el salario mínimo y tiene una de las tasas de desempleo e inflación más bajas del mundo”, afirmó Petro, señalando que la experiencia mexicana demuestra que los incrementos salariales no necesariamente derivan en presiones inflacionarias, siempre que estén acompañados de una dinámica productiva sólida.
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