Tolima atraviesa una emergencia ambiental silenciosa que amenaza tanto su base productiva como el abastecimiento de agua. Desde el 1 de agosto de 2026, los incendios forestales en el departamento han afectado 48.033 hectáreas, según los análisis de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima). El fenómeno coincide con la llegada de El Niño, que ya redujo de manera preocupante el caudal de los principales ríos de la región.
“Los ríos Gualí y Saldaña han reducido sus niveles en un 53% y un 24%, respectivamente. Y las corrientes también han bajado, especialmente la del río Magdalena”, advirtió Olga Lucía Alfonso, directora de Cortolima, en entrevista con La República publicada el sábado 19 de septiembre de 2026.
Municipios más afectados y ecosistemas en riesgo
Los municipios con mayores afectaciones son San Luis, Ortega, Armero-Guayabal, Guayabal, Ambalema, Chaparral, Coello, Natagaima y Rovira. Entre las coberturas vegetales más dañadas están los bosques de galería y las rondas de fuentes hídricas, con cerca de 1.000 hectáreas afectadas —precisamente las que más regulan el agua y protegen la biodiversidad ribereña.
Muchos agricultores han visto destruidos sus cultivos y pastos. “Muchos animales han muerto por falta de pastos para comer y mucha fauna silvestre fue afectada”, indicó Alfonso, señalando que la pérdida productiva va más allá de la cobertura vegetal.
343 procesos sancionatorios y hasta 22 años de cárcel
Cortolima tiene activos más de 343 procesos sancionatorios por quemas e incendios forestales. Cuando los casos configuran un presunto delito, la corporación los remite a la Fiscalía. En términos penales, quien provoque un incendio forestal y se le demuestre responsabilidad puede enfrentar hasta 22 años de prisión según el Código Penal.
La Resolución 626 del 28 de mayo de 2026, expedida por Cortolima, prohíbe en el departamento las quemas controladas —una práctica cultural que muchos pequeños productores realizan habitualmente—, así como cualquier actividad que implique el uso de fuego al aire libre.
El Niño y el riesgo de agua potable
Cortolima ha priorizado el uso de agua para consumo humano, lleva a cabo monitoreo permanente de fuentes hídricas y activó el protocolo de atención a fauna silvestre en caso de incendios. Un PMU (Puesto de Mando Unificado) permanente, liderado por la Gobernación del Tolima, coordina la respuesta.
El panorama es delicado: Tolima es el tercer departamento productor de café del país, y la combinación de incendios sostenidos con caudales en caída proyecta una presión creciente sobre el agua en la región.
Fuente: La República, entrevista con Olga Lucía Alfonso, directora de Cortolima, 19 de septiembre de 2026.