Colombia
Así fueron los últimos minutos de la avioneta en la que Yeison Jiménez falleció en Boyacá: fotógrafo captó todo

La música popular se encuentra de luto en Colombia tras la trágica noticia del fallecimiento de Yeison Jiménez, uno de los artistas más reconocidos en el país, quien perdió la vida en un accidente aéreo el sábado 10 de enero en Paipa, Boyacá.
Se ha informado sobre los momentos finales de la avioneta que transportaba al cantante, que partió de Paipa hacia Medellín, pero una falla mecánica aparentemente provocó que la aeronave se estrellara en una zona despejada del pueblo, resultando en la muerte de seis personas.
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Los miembros del Cuerpo de Bomberos continúan trabajando para apagar las llamas y llevar a cabo la investigación del accidente, con el objetivo de determinar las causas y recuperar los cuerpos, incluidos los del artista.
Tanto los fanáticos como figuras del entretenimiento y la política están sorprendidos por la repentina muerte del cantante, quien en el auge de su carrera, perdió la vida a los 35 años en una zona verde de Paipa.
Antes del accidente, el fotógrafo de Yeison Jiménez capturó los últimos momentos del vuelo, que incluía al piloto, copiloto y cuatro pasajeros, viajando de Boyacá a Marinilla, Antioquia, donde tenía un concierto programado para los días siguientes.
En una historia de su cuenta de Instagram, se puede ver el momento en que la avioneta del artista comenzaba a despegar, mientras el piloto miraba su teléfono, en un breve video que hacía parecer que todo estaba en orden.
Estas son las únicas imágenes conocidas del momento previo al trágico evento en Paipa, donde la avioneta quedó consumida por las llamas y todos a bordo, incluyendo a Yeison Jiménez, Juan Manuel Rodríguez, Oscar Marín, Jefferson Osorio y Weisman Mora, perdieron la vida.
Desde su infancia, Yeison Jiménez mostró un talento artístico que lo definiría como uno de los exponentes más destacados de la música popular en Colombia. Este amor por el arte, cultivado en escenarios locales de Manzanares, Caldas, se tradujo más tarde en un legado que no solo modernizó la tradición, sino que también amplió la audiencia del género tanto en el ámbito nacional como internacional.
La vocación artística de Jiménez se hizo evidente a una edad temprana, cuando a los siete años comenzó a destacarse en festivales infantiles en su localidad, logrando victorias consecutivas en el Festival de la Canción Infantil. Esta fase primordial cimentó una disciplina crucial para enfrentar los desafíos posteriores: durante su adolescencia, participó en numerosos concursos de canto y a los trece años empezó a componer sus propias canciones.
El propio Yeison comentaba en entrevistas que, motivado por su deseo de superación, decidió mudarse a Bogotá, donde enfrentó el desafío de impulsar su carrera artística mientras trabajaba durante años en la Central de Abastos.
En la madurez de su carrera, el impacto del artista resultó fundamental para redefinir la percepción de la música popular. Su enfoque, que giraba en torno a historias personales y situaciones cotidianas, abrió nuevas oportunidades y permitió que el género traspasara límites convencionales, ganando espacio en audiencias que previamente eran ajenas.
Además, supo diversificar su actividad profesional y desarrolló una faceta empresarial que le permitió consolidarse dentro de la industria del entretenimiento. Este viaje permitió que la propuesta de Yeison Jiménez funcionara como un puente generacional, asegurando la continuidad y expansión de la música popular colombiana y reafirmando su estatus como referente del repertorio latinoamericano.







