Economia
¿con qué atraso se cumple compromiso de alivio si se reducían el precio internacional y el dólar?

Con 24 meses de atraso luego de que el Gobierno anunciara que había logrado cerrar la brecha de precio y acabar el subsidio a la gasolina llega el anuncio de cumplir con el compromiso de que el precio de la gasolina en Colombia se mueva de acuerdo al precio de referencia internacional, pese a que durante el año pasado ese precio internacional junto al dólar venían bajando.
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Durante el año pasado, el precio de referencia internacional promedio (el galón de gasolina en el Golfo de México) expresado en pesos, según la tasa de cambio promedio del año, fue 10,4 por ciento más bajo que en el 2024, y en lo corrido del 2026 está 19,2 por ciento por debajo del de 2024 y 9,9 por ciento inferior al del año pasado.
Aún así, durante el 2025 no hubo rebajas en el precio de la gasolina, pese a que desde 2024 el precio interno ya estaba acorde con los precios internacionales.
“Hemos logrado cerrar la brecha de precio y acabar el subsidio a la gasolina. Nos espera un último incremento y a partir de allí el precio fluctuará con los vaivenes del precio internacional“, dijo al cierre del 2023 el presidente Gustavo Petro.
En ese momento el ministro de Hacienda Ricardo Bonilla hizo el anuncio de que en adelante el precio interno de la gasolina variaría según los precios internacionales. “Estamos evaluando qué tanto hace falta para cerrar la brecha (del FEPC). Ya falta poco. Creo que nosotros habíamos dicho que faltaban tres, ya se hizo uno. Faltarían dos. Creo que solamente vamos a necesitar otro solo en enero”, dijo Bonilla.
Durante el 2024, el precio de referencia internacional promedio de la gasolina fue de 2,24 dólares por galón, y bajó a 2,02 dólares el año pasado. Y en lo que va de 2026, ha sido de 1,97 dólares.
Por su lado, el precio promedio del dólar promedio en el 2024 fue 4.074 pesos; bajó a 4.053 pesos en el 2025, y en lo corrido de este año ha sido de 3.734 pesos.
Foto:iStock
Así, expresado en moneda nacional, el valor promedio de referencia internacional pasó de 9.125 pesos en 2024, a 8.176 en 2025. Y en lo corrido del presente año ha sido de 7.368. Con esa referencia más el costo de hasta 10 por ciento de mezcla de etanol, los impuestos, distribución, almacenamiento y transporte, se forma el precio que se cobra en las estaciones de servicio.
Liberar el precio
De acuerdo con el exministro de Minas y Energía Tomás González,
“al final del día, lo que más sentido tiene es liberar el precio de la gasolina”, sostuvo, señalando que Colombia podría convivir con precios libres, especialmente en un contexto de perspectivas a la baja en los mercados internacionales. “Ojalá también el diésel”, añadió, argumentando que subsidiar combustibles implica altos costos fiscales en un momento de finanzas públicas complejas.
González destacó que factores externos han contribuido a cerrar los déficits, como la caída de los precios internacionales y la apreciación del peso. “La tasa de cambio cayendo y el precio del Golfo cayendo permite cerrar los huecos”, explicó, calificando el momento como atípico y propicio para liberar los precios.
Señaló que la liberalización cumple dos funciones: evitar subsidios fiscales y permitir que los precios envíen señales de consumo. “Los precios dan señales para que el consumo sea eficiente”, afirmó, advirtiendo que mantener precios artificialmente bajos incentiva un mayor consumo. También destacó que precios altos funcionan como un “seguro fiscal” y citó ejemplos internacionales. “Hay países más pobres que Colombia, como Guatemala, que tienen el precio liberado y el país funciona bien”, dijo, insistiendo en que este podría ser un momento oportuno para eliminar el problema estructural que representan los subsidios a los combustibles.
Exministro de Minas y Energía, Tomás González. Foto:VII Cumbre de Petróleo, Gas y Energía
El exministro explicó que ese precio internacional es altamente volátil, ya que “se mueve todos los días dependiendo de las condiciones de oferta y demanda” y frente a esa variabilidad, el país optó por una fórmula que permitiera estabilidad. “Como ese precio cambia mucho, vamos a tener un precio que sea más estable”, relató, señalando que así se creó el mecanismo que determina el valor interno de los combustibles.
Cuando el precio que se le paga a Ecopetrol es superior al precio interno, la diferencia debe ser cubierta. “Esa diferencia la cubre el Gobierno a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles”, explicó González. En contraste, cuando el precio internacional cae por debajo del precio local, “los consumidores están pagando más y ahí hay un ahorro”. En ese diseño original, el fondo debía ser neutro en el tiempo, con períodos de déficit y otros de superávit que se compensaran entre sí.
Señaló que, durante el actual gobierno, se tomó la decisión de aumentar rápidamente el precio de la gasolina. “Hay que abonárselo al gobierno, porque subió la gasolina muy rápidamente”, dijo, explicando que el precio pasó de alrededor de 9.000 pesos a cerca de 16.000 pesos por galón, alcanzando el nivel internacional. Posteriormente, cuando el precio internacional empezó a caer, “en lugar de bajar el precio, lo mantuvo”, lo que llevó a que los consumidores colombianos pagaran “más o menos dos mil pesos más por galón” durante un periodo que estimó cercano a dos años.
El precio de la gasolina en Colombia bajaría. Foto:iStock
Ese mayor pago por galón, explicó, se utilizó para nutrir el fondo y cubrir el déficit acumulado. En ese contexto, el exministro señaló que tras las recientes declaraciones del presidente sobre una eventual reducción del precio. “Lo que dice el presidente es que ya se acabó de pagar toda la deuda de ese fondo y que ya se puede volver a bajar la gasolina, pero no se entregaron detalles. No dio ningún detalle de cuánta deuda, de qué período, si es toda la deuda o solo la de gasolina”, afirmó.
González subrayó que el Fondo de Estabilización ha sido históricamente deficitario. “En este gobierno, entre gasolina y diésel, fácilmente ha habido setenta billones de pesos”, dijo, planteando interrogantes sobre qué parte de esa deuda habría sido cubierta. También indicó que no se ha precisado cuándo se produciría una eventual reducción del precio.
En el caso del diésel, recordó que el subsidio se mantuvo. “En diésel nunca subieron, cuando se anunció un incremento, la medida se revirtió rápidamente tras la reacción del sector transportador, prolongó el déficit”, dijo.
Ahora González también fue enfático sobre quién asumió el costo del ajuste. “Eso no lo pagó el gobierno. Lo pagaron los consumidores”, afirmó, puntualizando que fueron los consumidores de gasolina quienes realizaron ese esfuerzo financiero.
Precio de los combustibles. Foto:
David Jiménez Mejía, vocero de Somos Uno (gremio de los distribuidores minoristas) detalló que cualquier ajuste debe tener en cuenta la estabilidad operativa de toda la cadena, incluidas las estaciones de servicio. “Esa reducción tiene que tener en cuenta la rotación del inventario que podría demorarse hasta 4 días en algunos puntos del país y si este valor cambia pues se tendría primero que vender la gasolina cara y luego si la más económica”.
Mejía apuntó que ante la posible baja, “la decisión ya está en manos del Gobierno y aunque la decisión sea inmediata sus efectos tardarán por el funcionamiento del sector y la distribución del combustible”.
¿Y el Diesel?
La gasolina subió $ 74, mientras que el ACPM aumentó 75 pesos por galón. Foto:iStock
De acuerdo con el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta Medina, la postura del Gobierno frente a la posibilidad de reducir el precio interno de la gasolina tiene que ver con que el precio interno de la gasolina está 4.000 pesos por encima del precio paridad importación. “La diferencia, cifrada en 800.000 millones/mes, contribuye a reducir el déficit del FEPC en esa suma, compensando con creces los 320.000 millones/mes del subsidio al diésel, para un saldo neto de 400.000 millones/mes”.
Según Medina, la discusión se da “ahora que con la baja del precio del crudo también ha bajado el precio de la gasolina”.
Pero recordó que se mantiene el subsidio al diésel. “Como el subsidio al diésel subsiste, porque no es políticamente viable y menos en una coyuntura electoral como la actual, la eliminación de esa ayuda y por tanto no se considera una opción inmediata”.
En ese contexto, el exministro señaló cuál sería la alternativa planteada para cubrir el déficit del FEPC. “Se ha planteado que la alternativa para financiar el déficit del FEPC es con más endeudamiento público”, afirmó, subrayando que mientras se mantenga el subsidio al diésel, el financiamiento del fondo continuará dependiendo de decisiones fiscales y de endeudamiento del Estado.
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