Colombia
Excomandante de disidencias Farc habría ordenado masacre en Jamundí por caleta

La Fiscalía General de la Nación confirmó que Wenser Yosony S. D., un presunto excomandante del frente ‘Jaime Martínez’ de las disidencias de las Farc, `ordenó masacre Jamundí` de siete personas en enero de 2020. Este hecho, ocurrido en el corregimiento La Meseta, dejó cinco personas fallecidas y dos heridas. La masacre de Jamundí se refiere al homicidio múltiple de civiles perpetrado en el marco de disputas por recursos ilícitos.
El capturado fue presentado ante un juez de control de garantías de Cali. Se le imputaron delitos de concierto para delinquir agravado, desaparición forzada, terrorismo, desplazamiento forzado y homicidio agravado, entre otros. Los ataques atribuidos a este individuo y su grupo armado residual ocurrieron entre 2018 y 2020 en zonas rurales de Jamundí (Valle del Cauca) y un sector del Naya, en límites con Cauca.
¿Por qué un excomandante ordenó masacre Jamundí?
La investigación de la Fiscalía determinó que Wenser Yosony S. D. habría `ordenó masacre Jamundí` el 16 de enero de 2020, debido al hallazgo de una “caleta” por parte de las víctimas. Este evento violento resultó en la emboscada de siete personas que se movilizaban en tres vehículos. Cinco de ellas murieron por disparos en la cabeza, el rostro y los brazos; dos cuerpos presentaban señales de tortura. La Gobernación del Valle ofreció una recompensa de hasta 300 millones de pesos por información que llevara a la captura de los responsables.
Las víctimas de este trágico suceso fueron identificadas como Arbey Aguiño Mosquera, Henry Bedoya Montoya, Jhónatan Segura Micolta, Juan David Cuero Cabezas y Luis Alberto Carupe Ávila. Sus cuerpos fueron hallados en La Meseta, Jamundí, tras ser atacados y sus vehículos incinerados. Estos hechos fueron atribuidos al grupo armado organizado residual ‘Jaime Martínez’, que, según las investigaciones, operaba bajo el mando de ‘Mayimbú’ en ese período, según información judicial.
La Fiscalía imputó al procesado los siguientes delitos:
Concierto para delinquir agravado con fines de secuestro.
Desaparición forzada.
Amenazas a civiles y excombatientes.
Terrorismo.
Desplazamiento forzado.
Homicidio y homicidio agravado.
Este caso subraya la complejidad de la seguridad en el suroccidente colombiano y la persistencia de grupos armados residuales.
La justicia continúa trabajando para esclarecer todos los detalles de la masacre de Jamundí y asegurar que los responsables rindan cuentas. Para conocer más sobre los desafíos de seguridad en la región, consulte más noticias de Colombia.







