Colombia
el ataque iba dirigido a soldados del Ejército Nacional

La carretera que serpentea por el sur del departamento del Cesar, en límites con Norte de Santander, suele ser un corredor de sueños, mercancías y regresos. Paraca Óscar Arévalo, un comerciante curtido en las dinámicas del Catatumboy su hijo juan diegoun joven que vio el mundo a través de los libros de Psicología, el viaje de este lunes terminó en un estruendo seco y letal que apagó sus vidas en un instante.
No hubo tiempo para la huida ni para el auxilio. Un cilindro cargado con explosivos de alta potencia, sembrado a la orilla de la vía en zona rural de Pailitas, fue activado al paso de su vehículo. El impacto redujo la camioneta a un amasijo de hierros calcinados y dejó en el asfalto la evidencia de una guerra que, en su afán de golpear al Estado, termina devorándose a los civiles que solo intentan transitar su propio país.
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Inocentes en medio del fuego
Eln. Foto:EFE.
Desde la Primera División del Ejército Nacional, el informe oficial es tan crudo como la escena del crimen.
Las investigaciones preliminares apuntan al Frente Camilo Torres Restrepo del ELN como el responsable de la activación del artefacto. Según la inteligencia militar, la carga no estaba destinada a los Arévalo; el objetivo eran las unidades de la Fuerza Pública que adelantan operaciones de control territorial en la zona para proteger activos estratégicos.
Sin embargo, el azar de la guerra o la impericia de los perpetradores eligieron el vehículo civil. Óscar y Juan Diego, oriundos de Ocaña, son hoy los nombres de una estadística dolorosa que el Ejército ha calificado como una “flagrante violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH)”.
“Condenamos este ataque terrorista. Allí perdieron la vida dos civiles, un padre y su hijo, quienes serían comerciantes de la región”, manifestó la institución a través de sus canales oficiales.
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El luto de una región bajo fuego
Pailitas, César protestó contra la violencia. Foto:Ludys Durán
La muerte de Juan Diego ha calado hondo en la comunidad académica de Ocaña. El joven, que se preparaba para entender la mente humana, terminó siendo víctima de la irracionalidad del conflicto. Por su parte, Óscar era reconocido en el sector comercial como un hombre trabajador que recorría estas rutas peligrosas para garantizar el sustento de su hogar.
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Operativo en marcha:
La caza de los responsables
Tras el atentado, el sur del Cesar ha entrado en una fase de máxima alerta. Autoridades departamentales y locales se reunieron de urgencia para coordinar una respuesta que devuelva la tranquilidad a los transportadores y habitantes de la zona.
Acciones inmediatas del Ejército:
Refuerzo del dispositivo operativo: Unidades de fuerzas especiales han sido desplegadas en los límites con Norte de Santander.
Búsqueda del Frente Camilo Torres: Las operaciones buscan dar con el paradero de los responsables directores de la instalación del cilindro bomba.
Control de activos: Se han intensificado las patrullas en los puntos críticos de la infraestructura nacional en la región.
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Una herida que no cierra
Mientras las tropas avanzan por la maleza buscando el rastro de los subversivos, en Ocaña se preparan los féretros. El atentado en Pailitas es un recordatorio sombrío de que, a pesar de los diálogos y las treguas en el papel, en las carreteras de colombia el terror sigue teniendo la capacidad de activarse en un segundo, llevándose consigo la vida de quienes, como los Arévalo, solo buscaban llegar a casa.
Además, te invitamos a ver nuestro documental.
Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:
cartagena







