Colombia
Seguridad Suroccidente: Atentado en Cali Genera Llamado Urgente a Unidad

La seguridad suroccidente de Colombia, definida como el estado de orden público y control territorial en esta estratégica zona del país, se vio gravemente comprometida el 24 de abril de 2026. Un atentado con una buseta cargada de explosivos junto a la Tercera Brigada del Ejército en el sur de Cali activó de nuevo las alarmas sobre la constante amenaza de las disidencias de las FARC del frente ‘Jaime Martínez’ en la región.
Este grupo armado mantiene una fuerte presencia en municipios cercanos a Cali, como Jamundí, Dagua y Buenaventura, extendiendo su influencia y capacidad de ataque. El evento de Cali subraya una problemática que ha escalado en los últimos años, con serias implicaciones para la convivencia y el desarrollo del suroccidente colombiano.
¿Qué factores afectan la seguridad suroccidente?
La directora ejecutiva de ProPacífico, María Isabel Ulloa, rechazó el atentado y manifestó que la problemática excede el ámbito local, afectando a todo el suroccidente del país. Ulloa enfatizó la necesidad de un trabajo conjunto entre la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle y el Gobierno Nacional. Datos recientes, según El Tiempo, indican que en los últimos cuatro años se han registrado más de 20 muertes en al menos 80 ataques con vehículos y motos bomba, además de drones, en Cali, Jamundí y Cauca.
La complejidad de la seguridad suroccidente se evidencia en varios frentes:
Presencia de grupos armados: Las disidencias de las FARC, particularmente el frente ‘Jaime Martínez’, operan en corredores estratégicos.
Aumento de ataques: La recurrencia de acciones violentas, incluyendo explosivos y secuestros, genera un ambiente de incertidumbre.
Impacto regional: La violencia no se limita a Cali, sino que afecta municipios clave en el Valle del Cauca y Cauca.
Coordinación interinstitucional: La respuesta efectiva requiere una articulación sólida entre autoridades locales, departamentales y nacionales.
Llamado a la unidad y acción gubernamental
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, también recalcó la inaceptabilidad de estas escenas de violencia en una de las ciudades más importantes de Colombia. Eder solicitó un compromiso firme del Gobierno Nacional para responder a la crisis. La situación de orden público se había tensado previamente con el asesinato de cuatro jóvenes, secuestrados por la misma disidencia ‘Jaime Martínez’, cuyos cuerpos fueron hallados entre el 15 y el 21 de abril en Jamundí y el norte del Cauca.
Estos hechos refuerzan el llamado a una estrategia integral y unificada que aborde la seguridad suroccidente como una prioridad nacional. La coordinación entre los diferentes niveles de gobierno es crucial para restaurar la tranquilidad y garantizar el control territorial en esta parte del país. Para conocer más sobre los desafíos en la región, consulte más noticias de Colombia.











